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02/02/2013
Seguridad y niños a bordo: “Es solo un momento”
Seguridad en la carretera
“Es solo un momento”. “Voy aquí al lado”. Estos y otros similares son los argumentos que empleamos para no asegurar suficientemente a nuestros hijos en el coche.

Sin embargo solo hace falta precisamente eso, un momento, un instante, para vivir una experiencia desagradable de la que podemos arrepentirnos toda la vida. Los expertos en la realización de informes periciales de tráfico constatamos en nuestro trabajo la dura estadística: y es que mientras las muertes por accidente de tráfico disminuyen, aumentan el número de víctimas menores de edad. Según la legislación vigente los menores de doce años que no alcancen los 135 cm deben utilizar siempre dispositivos de seguridad adaptados a su peso y edad, tanto en los asientos delanteros como en los traseros. Cuando crezcan y sobrepasen esta altura, ya pueden ir con los cinturones de seguridad del propio coche. Pero más allá de la prescripción legal, lo cierto es que, en nuestro vehículo, el sillón del bebé marca la diferencia entre la supervivencia o el desastre. Y no se trata solo de llevar siempre a los niños bien sujetos, sino de que el propio sillón esté bien anclado al asiento. En este sentido hay sistemas de gran seguridad, como el Isofix, que prácticamente fijan la silla del bebé al chasis del coche. Si no disponemos de algo así, es imprescindible que nos aseguremos de que el sillón no se mueve ni permite ningún tipo de zarandeo. Además es importante que esté adaptado a la edad del niño, y que garantice su confort y una buena higiene postural. Al fin y al cabo, si hacemos por ejemplo un viaje en coche, el niño puede pasar horas sentado (aunque seamos precavidos y realicemos más paradas de las habituales cuando el mismo viaje es protagonizado exclusivamente por pasajeros adultos). En consecuencia, si estáis esperando un bebé, y hasta ahora estáis acostumbrados a ser los únicos ocupantes de vuestro vehículo, éstas son las cosas que debéis tener en cuenta: 1. Elegid un buen sillón portabebés. Debe estar homologado y presentar todas las garantías de seguridad. Una buena idea es adquirirlo de los Grupos 0+ I, de forma que pueda servirle al niño hasta los 18 kg de peso (cerca de cuatro años). 2. Aseguraos de su correcta fijación al instalarlo. Un sillón bien colocado no debe moverse nada si lo agitamos con las manos. 3. Llevad a nuestro niño en él siempre. No importa lo rutinario, breve o familiar del trayecto.
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